18 diciembre, 2015

Genet/Marat/Sade

«No se sabe de ningún ajusticiado al que su solo suplicio haya auroleado como se ve que lo están los santos de la Iglesia y las glorias del siglo, mas, sin embargo, sabemos que los más puros de entre los hombres que recibieron esta muerte sintieron en sí mismos, y sobre su cabeza degollada, posada la corona asombrosa e íntima, cuyas joyas están arrancadas a la noche del corazón».



Jean Genet. Milagro de la rosa
Peter Brook. Marat/Sade