11 abril, 2016

Buñuel/Ceronetti


«Pero no existe una boca capaz de tragarse un cuerpo entero y la imposibilidad de absorber la totalidad, el inefable Unum, fomenta en nosotros la locura del amor a los órganos, a las partes, las secreciones, las excrecencias, hace del erotismo una eterna maldición. No existe ningún amante sin preferencias: la diferencia entre quien prefiere los ojos o los excrementos, las lágrimas o la orina, no es sustancial; es la preferencia la que indica, con diversos grados, la locura erótica».


Luis Buñuel. Un Chien Andalou
Guido Ceronetti. El silencio del cuerpo